Este es un hermoso momento. Ustedes,
egresados de nivel secundario, sus seres queridos que los acompañan, nosotros
sus profesores despidiéndolos, y todos juntos conformando el CENMA 232 que además
cumple 30 años.
Oleadas de alegría, emoción en las
miradas, y un nudo en la garganta que nos impide hablar. Y sí, hasta a mí que
tengo muchas despedidas como esta me tiemblan las manos y la voz. Tiene mucho
sentido, porque es la culminación de una etapa en sus vidas. Como siempre, hay
un principio, un final y un nuevo comienzo con más metas que alcanzar.
Hace unos años ustedes tomaron la decisión
de terminar sus estudios. No se olviden de ese tiempo:
La memoria es un ejercicio
saludable para el alma…
Como escribió Eduardo Galeano al
comienzo del libro de los Abrazos: “ Recordar: del Latín re- cordis volver a
pasar por el corazón”
¿Por qué recordar? ¿Para qué
recordar? ¿Qué recordar? Se preguntarán ustedes…
Dejar su casa y familia para
asistir a clases, o…….. como dicen los Beatles en su canción “It’s been a hard
day’s night, I should be sleeping like a log” que en buen castellano sería algo
así como anochecer de un día duro y yo debería estar durmiendo como un tronco” pero no, tengo que ir al CENMA y me
olvidé las fotocopias de historia, y tengo prueba de matemática… y profe… puedo entregar el trabajo la clase
que viene?....Los compañeros nuevos y viejos, los que abandonaron…. Compartir
un mate…un dolor una alegría..
Y bueno, también de parte nuestra
los docentes les decimos que recuerden que hicimos lo posible por comprenderlos
y enseñarles lo que seguramente ya sabían, que aprovechen sus conocimientos que
los compartan.
En un mundo veloz y complicado, donde lo
virtual nos hace conectarnos pero no comunicarnos, donde la información circula
tan rápidamente que no podemos procesarla. Los momentos se escurren como el
agua….. Por eso sus profes les decimos atrápenlos
en los recuerdos!
Y ahora sí vuelvo al comienzo con
la elección de la palabra recordar, porque los recuerdos sí pasan por el corazón y los ayudarán a entender a los demás, a
guiar por el buen camino a sus hijos y a reecontrarse siempre, no importa donde
estén, en este rincón de la memoria en esta escuela de los sueños. ¡Hasta
siempre queridos egresados!